Llegar a cura en aquellos años 50 y 60 del pasado siglo en el Seminario de Mondoñedo costaba, mal contados, no menos de dos centenares de libros de los llamados “de cartapacio”; esto es, de uso común obligatorio: los libros de texto. Si tomamos un año intermedio de aquella etapa, el curso 1959-1960, por ejemplo, y acudimos al anual “Kalendarium” estadístico del Seminario, vemos contabilizadas en la carrera 82 asignaturas (36 en Latín, 21 en Filosofía y 25 en Teología). Sumemos ahora los textos recomendados por los profesores para reforzar cada materia lectiva, además de los sugeridos en las llamadas “academias” o en las clases de literatura , dejando fuera de cuentas los libros que, según la individual vocación lectora, buscara cada uno en la biblioteca. Hemos dicho, 200 libros para llegar a cura y, sin duda, nos hemos quedado cortos.
Imaginemos que un historiador interesado en el estudio del corpus intelectual de la carrera sacerdotal a partir de los libros canónicos que nutrieron los doce años de Seminario. No habría duda de que ahí está desvelado el propósito de la Iglesia de formar hombres inequívocamente para el ejercicio pastoral, no para su desempeño en la actividad civil. Esa larga visión –que viene de Trento- sólo se vio corregida bien avanzados los años 60 con la incorporación de la EGB y el Bachillerato.
La modestísima muestra de portadas que ofrecemos aquí no es más que una nota de atención sobre aquella etapa formativa. Sería deseable ir completando este embrión de biblioteca con otros títulos que muchos de nosotros guardamos –casi todos olvidados- en nuestras casas. Invitamos a todos a colaborar en el enriquecimiento de esta incipiente nómina de libros. Por favor, seguid enviando portadas se los libros del Seminario (cuidad la foto) a ramonbarro@telefonica.net.
Quedáis invitados a incluir vuestros comentarios –la materia se presta- en el chat, siempre bien concurrido.-R. B.





















































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