
Era todavía un infante seminarista en Mondoñedo cuando nuestro Benigno Rey Sarmiento descubrió la cerámica; es decir, cuando descubrió que la arcilla podría endurecerse al someterla el fuego. Le bastó posar sus ojos en los talleres que manejaban esa técnica en Los Molinos, el barrio de Mondoñedo que recorríamos algunos jueves y domingo en nuestros puntuales paseos con beca y bonete.
No podemos decir que el catecúmeno alfarero Benigno se entregara de inmediato a su súbita vocación; la encubó durante décadas y la redescubrió cuando ejercía ya de maestro nacional en Pontevedra. Aprendió la pericia del barro con el acreditado maestro uruguayo Gorín. Benigno heredó de él la antorcha docente y ganó prestigio propio. Desde hace treinta años acude a la hoy denominada Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Galicia (calle del General Martitegui, en Pontevedra), con su sabiduría puesta al servicio de los alumnos voluntarios del centro. Su tallercito está reservado para los verdaderos “amateurs” del arte y sirve a la vez para dar continuidad de la cerámica tradicional gallega. Benigno no falta a la cita diaria con sus herederos, haciendo de su refugio algo así como aquellaa escuela platónica que tan bien estudió en el Seminario.
Si visitáis la Escuela de Restauración de Pontevedra, acercaos al piso de arriba donde Benigno ha ido configurando una colección antológica de su obra (gratis et amore, como toda su entrega al centro).He ahí un escaparate indispensable para sus futuros biógrafos.
A final del presente curso (25-26) nuestro compañero reunió unas cuantas piezas de la última hornada, todas ellas concebidas para mismo uso ancestral: guardar la miel en las casas; de ahí su nombre genérico de “Meleiras”. Cada pieza responde a un estilo lugareño, nada extraño en nuestra la tierra gallega plagada de apicultores. A primera de las piezas (foto de arriba) lleva el nombre de su topónimo de referencia, “Miño Daguia”, parroquia del municipio de Baltar, en Orense. La meleira redondeada es otra preciosa piedra de la alfarería orensana.
Penso que a cerámica é responsable da eterna xuventude de Benigno.-R. B.









Oficio noble y bizarro/entre todos el primero/pues en la industria del barro/Dios fue el primer alfarero/y el hombre el primer cacharro. Dixit