
En octubre del pasado año dejábamos constancia en esta web del proyecto de Rafael Usero de enriquecer su libro El Santuario de San Andrés (primera edición de 1972) con el fruto de sus investigaciones de los últimos treinta años. Esta obra ya mereció sucesivas ediciones a partir de 1992, pero nunca con la ambición de la presente, que pretende ser su definitivo legado sobre el histórico lugar.

Recuerdo a las generaciones más jóvenes que Rafa Usero González, seminarista de pocas palabras y mucho estudio, llegó a Lorenzana en septiembre de 1953. Venía de Cedeira, donde nació en 1941. En Mondoñedo culminó los cinco cursos de Latín y Humanidades. Se licenció en Santiag en Filosofía Letras y muy pronto ganó por oposición la plaza de profesor del Instituto de Cedeira donde sentó cátedra como investigador de este concello y comarca del Ortegal.
—¿Cómo va la prometida revisión del libro?, cabía preguntar.
—El trabajo mío ya está terminado. Ahora hay que mecanografiar las cuatrocientas cuartillas del texto; creo que ya tengo un voluntario para hacerlo. Por último, hay que tantear editor y patrocinador. En suma, no sé cuando podrá ver la luz.

Rafael visitó esta semana Ortigueira –concello que también historió en diferentes ámbitos- en compañía de su amigo y antiguo discípulo el profesor Julio Aneiros Lorenzo. Se trataba de reunirse con el cronista oficial de Ortigueira, Carlos Breixo, historiador de larga vinculación con Usero. Entre ellos se coló este intrépido reportero para dar cuenta del encuentro.
Ramón Barro
Humanidad e inteligencia se unen al asiduo trabajo de investigación de Rafael. Un amigo desde los latines, al que nunca he olvidado. Un inmenso abrazo.