Adiós, Antonio:

Antonio Grandal en 2022

En la madrugada de ayer, domingo,  falleció nuestro compañero Antonio Grandal Gómez, a los 83 años,   tras larga enfermedad. El funeral  se oficiará a las cinco de  la tarde de hoy, lunes, en la parroquia de San Fiz de Esteiro (Cedeira). Seguidamente,  se efectuará el sepelio en  el cementerio parroquial,  contiguo a la iglesia. Salida del tanatorio de Cedeira a las 16,45 h.

Por Joaquín Suárez Prado 

 

Vigo, Domingo 5 de abril de 2026.

 

¡Que difícil resulta decir adiós a un amigo el Domingo de Resurrección!

Quedarán en el rescoldo de los recuerdos la amistad que se profesaban nuestros padres, Justo Grandal y Joaquín Suárez Paisal, unidos ambos por la pasión del magisterio que ejercieron respectivamente en Esteiro y en Ortigueira. Eran dos amigos del alma. Presumieron de ello hasta que las circunstancias trágicas – el infarto y la muerte de mi padre, Joaquín S. Paisal -, los separó.

 

Xuntanza e agosto de 2022 en el Seminario, Antonio, arriba, quinto por la izquierda

 

Quedarán en el baúl de los recuerdos nuestros años de Lorenzana y Mondoñedo que compartimos durante al menos siete años. Ayudó a ello la tutela afectuosa y bienintencionada de tu hermano Manolo Grandal – que te precedió hace ahora apenas un año -, y cuya compañía recuperé años después en Mondoñedo durante nuestra etapa de Educadores en el Seminario.

 

En huerto, su afán diario

 

Quedarán como símbolos de nuestra cercanía y como testigos de una de tus pasiones los dos limoneros que me hiciste el honor de venir a plantar, hace ocho años, en mi residencia portuguesa de Áncora. Estas fotos de tu “plantación portuguesa” que acompañan el texto, sirven de testimonio gráfico de una tradición familiar que comenzó tu padre, continuó tu hermano Manolo y culminó contigo. Tanto amor a la tierra hará, sin duda, “que la tierra te sea leve”.

 

Limonero plantado por Antonio en la entonces residencia de Joaquín Suárez en Áncora (Portugal)

 

También cantamos juntos, en otro tiempo, en la Eschola Cantorum de Mondoñedo, bajo la batuta del inolvidable Eugenio García Amor. Aunque suene “pagano”, hoy solo me saldría espontáneamente esa perla del folklore andaluz que afirma que “algo se muere en el alma / cuando un amigo se va”…

En éstas o parecidas ocasiones los angloparlantes se dirigen al fallecido despidiéndose «until we meet again somewhere over the rainbow »… (hasta que volvamos a encontrarnos en algún sitio por encima del arco iris). Para nosotros, hermanos en la fe, seguro que volveremos a encontrarnos en la casa del Padre.

 

Adiós, Antonio.

Antonius Grandal, magnus olitor cedeirensis

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