Por la Iqda: José Antonio Morado Díaz, Antonio Rodríguez Basanta (sacerdote en activo), Manuel Pedrosa Gacio, Mons. Cadiñanos, Carlos López Fernández, José Puente Abelleira, Fernando Martínez Lodos, Domingo Soto García. Sigue a la derecha, al fondo: Fidel Ramos González, José Rodríguez Pulpeiro, Alejandro Novo Puentes, Ramón Villares Paz, Francisco Currás Castro, Manuel Prieto Gómez, José Bares Río, Pedro Rodríguez Paz (sacerdote jubilado.
No asistieron por diversas causas:
José Fernández Pardo, Manel Gómez Oliveros, Juan José Reigosa Durán, Andrés Morán Iglesias, Jesús Coira Rodríguez, Jesús Pérez López, Segundo Leonardo, Capellán para Galicia de la S. O. de Malta)

Quienes llegamos a conocer en el Seminario a obispos como don Mariano Vega Mestre, sin ir más lejos, creemos que desde aquel pontificado al que hoy lleva sobre sus hombros don Fernando García Cadiñanos (con la cuarta parte de curas) han mediado, no uno, sino tres concilios. Para los seminaristas de los cincuenta, los obispos estaban siempre expuestos, como entronizados en un lugar mayestático. Muchos no tuvimos ocasión de besar sus anillos. Aquel fulgor, aquella distancia, no eran piedra de escándalo, sino de simple reconocimiento; tan n de costumbre como lo es hoy ver a nuestro prelado tomando “o arado pola rabiza e a vaca pola corda”. una pastoral a pie de calle. Bastó con que Antonio Rodríguez Basanta lo invitara a participar en el tradicional cocido de la “Quinta de 1961” para que se uniera el pasado 13 de febrero a la cita del restaurante “O Barrio”, de Martiñán, parroquia de Corvelle, Vilalba). Ya en aosto del 2025 al pasado año se unió en el Seminario a la xuntanza de los del 54-55.
Como señala Manuel Pedrosa Gacio, los ingresados en Lorenzana en el curso 1961-1962 “solemos convocar el encuentro en el mes de febrero, por los carnavales, cuando nuestro cocido gallego eses más propicio. Es el plato de las cinco carnes, el de las “enchentes”, las ancentrales “farturas”, Un rito casi pagano.
Ésta es la primera vez que reseñamos en nuestra página la xuntanza, a hecha tradición, de nuestros excompañeros del 61, escondida la convocatoria en pleno invierno, cando desde hace catro décadas venimos reseñando cumplidamente otras convocatorias, eso sí, siempre estivales.
Los madrimindonienses

Vendrá febrero e 2027 y el abundoso cerdo, escindo en tantas provincias como el Sacro Imperio Romano Germánico (esto es de Cunqueiro) volverá a colmar el plato de nuestros compañeros en renovado rito. Para los Madrimindonienses, en cambio, no hay calendario fijo: “todo o ano é carnaval”. Esta vez tocó la campano Timiraos (“¿É que nos imos celebrar este ano o carnaval?”). Fue como un cornetín de órdenes. Y ahí nos tenéis el 17 de febrero, Martes de Carnaval, en “La Flor de Galicia” de la calle Alcántara, dando buena cuenta del menú homónimo de nuestros jóvenes compañeros del 61. Alguno, como Pepe Puente Abelleira, desafiando el colesterol, recuncó e hizo doblete en las dos mesas. .
Como es fácil suponer, con sólo mirarnos las caras, los madrigallegos somos ya talluditos, y no extraño que se produzcan bajas (médicas, por supuesto) en nuestros almuerzos. Es el caso de Ramón Saá, bien abrigado en Majadahonda, y Ángel Felpeto, señor de Vargas de Toledo, que está propuesto para el título de Enfermero Mayor de Familia y Samaritano a Tiempo Completo. En fin, vamos resistiendo. Nuestra próxima cita, en abril, de la mano de Manolo Villares, nuestro hombre en Sargadelos, cuando un mar de nabos habrá inundado ya de flor el valle de Mondoñedo.

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