En tardes decembrinas como éstas, pero allá por los años 1950-1952, mi “hermano siamés” Joaquín Suárez Prado y yo acudíamos, cerrada la tarde, a la iglesia de Ortigueira para ensayar con el cura (ecónomo por entonces). don Jesús Márquez Cortiñas, la Epístola y el Evangelio que cantaríamos luego en la “Misa de Doce” del día de Navidad. Ahí nos tenéis, con siete u ocho años, hechos unos verdaderos alevines de la música gregoriana.
45 años músico en Ortigueira
Don Jesús había llegado a Ortigueira en 1927, con 25 años, recién ordenado. Era natural de San Simón da Costa (Vilalba). Cabría decir de él que era un pastor a pie de pueblo con una inabarcable capacidad de organización. Antes de la Guerra Civil puso en marcha la “Academia Santa Marta”, impagable obra que facilitó a cientos de alumnos cursar, sin salir de su pueblo, todo el Bachillerato o Comercio y, de este modo, poder acceder a las carreras universitarias. Don Jesús traía del Seminario una notable formación musical y una vocación irredenta por el canto coral. No tardó en crear el Coro Parroquial con elementos provenientes de agrupaciones anteriores. (Ortigueira era terreno musical bien cultivado. Allá por 1880 brillaba en la villa la famosa coral “Apolo”, gobernada por el también organista Florentino Castiñeiras). Don Jesús seguía tocando todos los palos de la parroquia: las romerías a Teixido, las excursiones de la catequesis o los alumnos de la Academia. la liturgia musical de las principales solemnidades, a la vez que atendía las parroquias vecinas de Luhía San Salvador de Couzadoiro
La popular “Misa Pastoril” que llegó a las tabernas
A lo que iba: Don Jesús se volcó en la Navidad. Primero ensayó para nuestro coro la «Misa“Pastoril (fácil)”, una animosa obra del compositor y organista José Ramón Gomis (Novelda, Alicante, 1856-1939), autor de buen número de obras de tono tradicional y popular. Estaba escrita para coro y órgano y, en efecto, su partitura era tan sencilla que a los pocos años se atrevía a cantarla la mayor parte de los feligreses. Tan popular se hizo esa misa, que durante décadas era cantada con entusiasmo festivo -que no irreverente- por grupos de amigos en las tabernas de Ortigueira en las horas previas a la cena de Nochebuena.
Niños en el púlpito
Don Jesús, infatigable pionero, ideó introducir en esa misa una novedad de cara a la solemne misa del 25 de diciembre. A tal proyecto nos convocó a Joaquín Suárez (Joaquincito del Escolar) y a mí (sin otro título que el de Moncho de Miñaño) como protagonistas. Joaquín da por seguro que, a falta de otros méritos, fuimos seleccionados por nuestra temprana labor como monaguillos del Asilo, del que era capellán el propio don Jesús. Joaquín yo lucíamos para esa misa la vestidura oficial, alba y casulla, réplica de las del oficiante y ajustadas a nuestra medida. Estas prendas abundaban en el ropero de la sacristía para s uso en las procesiones del día del Seminario y otras ocasiones,
A Joaquín te tocaba cantar una parte del Evangelio del día y a mí, el inicio de la Epístola de San Pablo a Tito. (Por esta circunstancia me enteré que el tal Tito fue discípulo de san Pablo y llegó a obispo de Creta). Las dos lecturas estaban escritas en latín, como es
canónico, y fueron cantadas en gregoriano desde los dos púlpitos que por entonces estaban situados, majestuosos, a los lados del presbiterio. Ya éramos Joaquín yo unos chicos bien conocidos, pero aquella incursión litúrgica nos hizo famosos.
Ocurrió todo esto cuando ni mi colega Joaquín ni yo sospechábamos que, un par de años más tarde, en septiembre de 1954, haríamos parada y fonda en el Seminario de Mondoñedo.
Dejo para otra entrega otra aventura innovadora del don Jesús: la elaboración de la Misa Dialogada en castellano, editada en 1951 bajo los auspicios del obispo Vega Mestre. Faltaban dos años para que el Vaticano II introdujerara las lenguas vernáculas en la liturgia ordinaria. Falleció en Ortigueira en 1972 tras 45 años de ministerio. Ya digo; don Jesús Márquez Cortiñas, fue un cura grande Y un inolvidable amigo.- Ramón Barro
INICIO DE LA EPISTOLA DE SAN PABLO A TITO
Lectio Epistola Beati Pauli Apostoli ad Titum.
Carissime:
Aparuit gratia Dei, Salvatoris nostri,
omnibus hominibus, erudiens nos,
ut, abnegantes impietatem
et saecularia desideria
sobrie et juste in pie vivamus in hoc saeculo.

CANTO DE LA EPÍSTOLA
Está recogido en You Tube, grabado en una misa preconciliar (sacerdote de espaldas al pueblo), Es exactamente la misma partitura que me ensayó don Jesús Márquez Cortiñas, si bien a mí me confió tan sólo 26 segundos de los 86 que dura la epístola completa.
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