“Avelaíña”, fiel a su razón de ser, vuelve a la luz. El pasado domingo 15 de junio tuvimos a esta agrupación escénica en la Casa de la Cultura de Foz, dentro del IV Certamen de Teatro Aficionado de esta villa mariñán. Al frente del evento, nuestro compañero Antón Lamapereira como director de la obra “As máscaras de Ibáñez. O Marqués de Sargadelos que nunca foi”, una pieza compuesta por el propio Lamapereira y el actor y dramaturgo Xabier Fernández. Xabier sería el protagonista absoluto sobre el escenario encarnando el magnate biografiado. La función tuvo lugar en la Casa de la Cultura de la villa focense.
La pieza, como se indica en el folleto de mano, pone sobre el escenario al propio Ibáñez (Antonio Raimundo Ibáñez Llano y Valdés, nacido en Oscos, Asturias, 1749) , “rico comerciante e artífice en Sargadelos”, y pionero de altos hornos de España. Su figura, según denuncia la obra, “está rodeada de mentiras y engaños”, y en ella encuentra el falso Marqués su oportunidad de enderezar su historia y su leyenda. , El magnate Ibáñez fue asesinado en Ribadeo el 2 de febrero de 1809, el mismo día en que entraban en esta ciudad las tropas asturianas que venían a liberarla de la ocupación francesa. Su muerte “fue la consumación de una venganza anunciada”. El próspero comerciante Ibáñez tuvo su base de operaciones en el capital del Eo.
Antón y Xulio
Nuestra web acoge de nuevo con interés la admirable obra de Avelaíña por un confesado sentido “de familia”. En esta asociación realizan una notable labor tanto Antón Lamapereira (autor, director, actor) como su compañero en el Seminario de Mondoñedo Xulio Leal Carreira, actor de amplio reconocimiento, profesor de Filosofía jubilado y apasionado amante del teatro al que se dedica con atención casi profesional desde 2011- Lamapereita (ingresó en Vilanova de Lorenzana en 1956), obtuvo en la Pontificia de Salamanca la licenciatura en Teología a la que uniría más tarde la de Filosofía, rama que le abriría las puertas de la docencia. En 2012, Xulio Leal le ofreció la oportunidad de dirigir teatro y ahí sigue entregado.


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