Ginzo y sus amigos: Chateaubriand y Pascal en el arte y en la historia

Será por el roce que hace amigos, lo cierto es que nuestro Arsenio Ginzo  ha hecho buenas migas con el vizconde de Chateaubriand, y ya va por un segundo trabajo desentrañando al polifacético personaje nacido en  Saint-Malo, Bretaña francesa, en1768)

Ya en 2013, Arsenio entregó a la revista agustiniana  Ciudad de Dios un ensayo titulado Chateaubriand y el reencuentro con el cristianismo. Por si algo quedara pendiente, vuelve al personaje en el 35º anuario de Estudios Mindoniense con este sucinto  titular: Chateaubriand y Pascal. El volumen, presentado en Ferrol el pasado 30 de noviembre, es el  primer volumen editado después de la pandemia. En ese acto, nuestro amigo Ramón Otero Couso traspasó la dirección del anuario –tras diez años al timón- al profesor y teólogo Benito Méndez.

A lo largo de  44 páginas, Ginzo no deja lugar por recorrer en el  itinerario intelectual, social y político de François-René Chateaubriand, al que agrega  un complemento final dedicado as Pascal en un esclarecedor dibujo comparantista de los dos escritores.

En este trabajo, donde Arsenio es fiel a  su acostumbrada prosa directa y poco dada a la vana divagación, va discurriendo el Chateaubriand escritor –de la estirpe de autores cristianos-, historiador cronista de su época (Memorias de ultratumba)y político de notable protagonismo  durante la etapa postrevolucionaria cuando, ya autor celebrado, consiente cargos políticos de la mano de Napoleón, etapa que concluiría con el repudio del  “déspota” emperador.

¿Por qué esa predilección de Ginzo hacia al autor de El genio del Cristianismo? Basta recordar que buena parte  de la obra de nuestro compañero se sitúa en el espacio temporal de la Ilustración y la Revolución Francesa, dos cataclismos sociales que dieron paso al laicismo más radical de Europa. Chateaubriand y Pascal se limitaron a reivindicar al cristianismo como uno de los ejes vertebradores de Europa. (“El Dios al que se vuelve Pascal no es el dios de los filósofos y de los sabios, sino el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacobo, el Dios de la fe”). Ginzo se ha limitado a hacernos ver todo eso,

He aquí el trabajo íntegro de Arsenio Ginzo publicado  en Estudios Mindonienses:

 

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